Uribetxeberria, condenado en 1998 a 32 años de prisión por el secuestro de un funcionario de prisiones, José Antonio Ortega Lara, que permaneció retenido en un estrecho escondrijo durante 532 días, estuvo dos semanas en huelga de hambre para reclamar su puesta en libertad por motivos de salud.

Después de que un informe médico afirmase que padece un cáncer incurable y tiene un 90% de posibilidades de morir en un año, está a la espera de que un juez decida si le concede la libertad condicional.

Su caso provocó un movimiento de solidaridad entre los presos de ETA detenidos en España y Francia, algunos de los cuales -hasta más de 200 en un mismo día- también se habían declarado en huelga de hambre.

Responsable de la muerte de 829 personas en más de 40 años de atentados por la independencia del País Vasco, ETA anunció el 20 de octubre "el cese definitivo de su actividad armada", pero sin entregar las armas ni disolverse.

La mayoría de sus miembros, unos 700, están dispersos por cárceles de España y Francia, mientras que según los expertos la organización ya sólo cuenta con unos 50 miembros activos..