Es una sonda no tripulada que lanzarán en 2016. No se posará en el cuerpo rocoso pero tomará muestras de materia para estudiar la formación del sistema solar.
No será como en las “noventosas”
películas de Hollywood Impacto Profundo o Armageddon, pero se acercará
bastante a esas superproducciones.
Se trata del último anuncio de la
agencia espacial estadounidense NASA que, al igual que en dichos films,
enviarán una nave a un asteroide para reunir muestras y posteriormente
analizarlas.
La NASA tiene previsto realizar la
misión en 2016, en la cual por primera vez se enviará una nave a un
asteroide. La misma será una sonda no tripulada que tardará unos cuatro
años en llegar, con el fin de reunir muestras del asteroide “1999 RQ36”
(por el año en que fue descubierto) y traerlas a la Tierra.
El objetivo de la misión lleva el nombre
de “Osiris-Rex”. Planea reunir más datos sobre la formación del sistema
solar al que pertenece la Tierra y sobre el origen de la vida.
La sonda sin tripulantes no se posará
sobre el cuerpo rocoso, pero llegará lo suficientemente cerca como para
extender un brazo robot y recoger de la superficie hasta 5 libras (2,27
kilogramos) de polvo y materia orgánica. Las muestras serán selladas en
una cápsula para el viaje de regreso.
“Este es un paso importante para cumplir
con los objetivos del presidente de EE.UU., Barack Obama”, dijo el
director de la NASA, Charlie Bolden, según un comunicado. Obama había
encomendado a la agencia a llevar antes del año 2025 a los seres humanos
a un asteroide y, luego, en lo posible antes de 2035 a Marte.
La sonda necesitará cuatro años para
llegar al asteroide y, desde una altura de cinco kilómetros, estará unos
seis meses confeccionando un mapa de la superficie. Posteriormente, un
equipo de científicos determinará desde la Tierra cuál es el mejor lugar
para que tome una muestra del asteroide.
Para el año 2023, la nave espacial
deberá estar de regreso en la Tierra. La misión costará unos 800
millones de dólares, según indicaron desde el organismo.
Los asteroides se consideran remanentes
de la formación del sistema solar hace unos 4.500 millones de años. Su
estudio podría arrojar luz sobre las condiciones del joven sistema solar
y cómo surgió la vida. Estas rocas gigantes vuelan cerca de la Tierra,
la mayoría de las veces sin causar daño, pero ocasionalmente han
golpeado el planeta con resultados desastrosos.
El director científico del proyecto
Michael Drake, de la Universidad de Arizona en Tucson, describió el
asteroide como una “cápsula del tiempo que probablemente contiene los
cimientos de la vida”.
Aunque la Tierra está llena de
meteoritos, fragmentos de asteroides que se desprenden constantemente y
caen incendiándose cuando entran en contacto con la atmósfera, los
científicos están ansiosos por obtener las muestras que no han sido
contaminadas. “Estamos trayendo de vuelta algo que esencialmente no ha
sido tocado por la mano humana”, dijo el experto.
No hay comentarios:
Write comentarios