Fomalhaut es una estrella visible a simple vista situada a 25 años luz de distancia en la constelación del Pez Austral. Para los astrónomos, es famosa además por la presencia a su alrededor de un cinturón de material excéntrico con un borde interno muy marcado debido a la presencia del planeta Fomalhaut b, un gigante gaseoso con una masa comparable a la de Júpiter descubierto por el telescopio espacial Hubble en 2008. Fomalhaut es una estrella muy joven -de unos 200 millones de años- y grande -dos masas solares (tipo A3)-, por lo que en realidad estamos ante un sistema planetario en pleno proceso de formación. Por este motivo, Fomalhaut presenta una oportunidad única para poner a prueba los distintos modelos de formación planetaria.
El disco de Fomalhaut se supone que es en realidad el equivalente fomalhautiano de nuestro Cinturón de Kuiper, es decir, una gigantesca reserva de cometas situada en los exteriores del sistema. Para comprender mejor su naturaleza es necesario observarlo en varias longitudes de onda, algo que se ha hecho en repetidas ocasiones con multitud de instrumentos y satélites. Recientemente, el telescopio espacial Herschel de la ESA se ha sumado a esta pléyade de voyeurs cósmicos y ha obtenido una bellísima vista del anillo de Fomalhaut. Aquí la tienen:
Comparativa entre el sistema solar y el sistema de Fomalhaut (ESA).
La imagen no tiene una resolución tan alta como las obtenidas por el Hubble, por supuesto, pero no olvidemos que estamos observando un sistema estelar en el infrarrojo lejano (70-500 micras). Además, las imágenes nos permiten confirmar que la emisión en infrarrojo del anillo externo procede de granos de polvo rodeados por volátiles, o dicho en lenguaje simple, cometas. Es decir, las observaciones de Herschel confirman que en verdad estamos viendo el Cinturón de Kuiper del sistema y no un cinturón de asteroides lejano o algo por el estilo. Pero claro, como hemos dicho, se trata de un sistema planetario en formación y los sistemas en formación son lugares muy violentos. En concreto, la producción continua de granos de polvo apunta a la destrucción de dos mil cometas de un kilómetro de diámetro...¡cada día! (o, alternativamente, dos colisiones diarias entre cometas de diez kilómetros). En total, el cinturón debe contener entre 10 11 y 10 13 cometas, lo que se traduce en una masa equivalente a 110 veces la de la Tierra, lo que no está nada mal. Se supone que la masa original del Cinturón de Kuiper del Sistema Solar era más o menos similar, pero fue disminuyendo hasta quedarse en unas 30 masas terrestres. En definitiva, otro éxito científico del telescopio Herschel de la ESA, una misión que está siendo tremendamente productiva.
El material alrededor de Fomalhaut visto por el Hubble (NASA).
Referencias:
- Herschel images of Fomalhaut , B. Acke et al. (Astronomy and Astrophysics, 11 abril 2012).
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